Nos despertábamos esta mañana con la comparecencia de la Infanta Cristina ante el juez Castro en el juzgado nº3 de Palma de Mallorca. Parece ser que de entre las preguntas dirigidas a su persona se encontraba una referida a las irregularidades sobre la compra de votos de la televisión Azerí y la Infanta ha declarado que no tiene ni idea de dónde se encuentra ese pais y que además ella no es de seguir mucho Eurvisión porque desde que la plebe decide con el televoto no mola; que ella los sábados por la noche los pasa en el casino con su amiga y ex madrastra Barbara Rey y que de la tele solo ve el Deluxe y porque va a ir un viernes a llevarse unos cuartos contando los cuernos que le ponía el duque empalmado  Urdi. También ha señalado que no le hubiera venido nada mal hacer este negocio de la compra de votos porque por lo visto va un poco mal de cash y que su intención era salir a flote llevando a sus hijos al casting de La Voz kids, pero que no los han cogido. La infanta Elena, que estaba con ella, ha dicho que ella tampoco ve la tv pero porque lleva cinco años y aun no ha aprendido a conectar la TDT.

ImagenYa desde pequeña no miraba lo que firmaba